jueves, 16 de abril de 2009

Anatole France, un escritor olvidado (1)


Buscando el índice de capítulos de Ulises de James Joyce, en la parte de atrás del libro, me encuentro con que éste fue impreso en la calle Anatole France, de Sarandí, Buenos Aires. Enseguida pensé que la mejor manera de olvidar a alguien es, definitivamente, nombrar a una calle con su nombre, ponerle “sangre de estatua” como bien dijo Girondo un día. Se puede decir también que los premios ayudan al olvido, Anatole France premio Nobel de literatura en el año 1921. Quien sabe cuales son los factores que ayudan al olvido, más en este caso me gusta pensar que el autor, su vasta obra (más de sesenta novelas), fue echada al olvido, fue dejada de lado. Anatole France es un escritor que incomoda. Quizá es uno de los escritores que inaugura, junto a Émile Zola, lo que se llama un “escritor comprometido”. Quizá por eso Osvaldo Bayer lo nombra cada tanto en sus libros y entrevistas. Sus durísimas críticas sociales escritas con mucho rigor, ironía y desenfrenado acierto, le han hecho ganar una buena caterva de enemigos. El resultado es que hay pocas ediciones nuevas de sus obras. Sus libros más famosos, quizá “La isla de los pingüinos” se puede encontrar en alguna librería. El resto de su obra se halla dispersa por librerías de usados y saldos, las ediciones del Mirasol, de los años sesenta, y varios libros amarillentos por el tiempo, de la época en que los impresores no se dignaban, en la última página del libro, a poner la fecha en que hicieron su trabajo. Uno de ellos está amablemente prologado por un joven Pablo Neruda.


Acá dejo, entonces, algunas frases que me gustan mucho de él, por su claridad, su irónica dureza, y por lo bien que están escritas.


“Los soldados creen morir por la patria, pero en realidad mueren por los industriales”


“Los viejos se apegan demasiado a sus ideas. Por eso, los naturales de las islas Fidji matan a sus padres cuando son ancianos. Así facilitan la evolución, mientras nosotros la retardamos fundando academias”
De “El Jardín de Epicuro”


“La ignorancia es condición indispensable para la dicha de los hombres y es preciso reconocer que solemos tenerla completa. Ignoramos casi todo lo nuestro y todo lo de los demás. Nuestra ignorancia nos permite vivir tranquilos, la mentira nos ofrece felicidad”
De “Los dioses tienen sed”

“La locura de la Revolución Francesa consistió en querer instituir la virtud sobre la tierra. Cuando se quiere que los hombres sean buenos y sabios, moderados y generosos, se llega fatalmente a quererlos matar a todos. Robespierre confiaba en la virtud y le debemos el Terror. Marat confiaba en la justicia y pidió doscientas mil cabezas.”
De “Las opiniones de Jerónimo Coignard”

4 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Anónimo dijo...

nunca seras olvidado , anatole

Bend3r dijo...

¿Alguien conoce el título de un libro de Anatole France sobre la revuelta decembrista en Rusia?

nico dijo...

No, la verdad es que no lo conozco.Pero quizas te refieras a una miscelánea que se llama "La sociedad comunista" donde imagina una sociedad a partir de la revolucion rusa. Tiene otro libro muy interesante sobre la revolucion francesa, "Los dioses tienen sed", este mas de carcter histórico.